La Ordenanza Municipal para el fomento de la convivencia cívica en Palma regula el uso del espacio público para garantizar la convivencia, el civismo y la seguridad de residentes y visitantes
Se estructura en tres títulos principales:
Se establecen normas de comportamiento para diferentes situaciones en el espacio público, con sanciones para quienes incumplan las reglas.
Algunos de los aspectos regulados son:
Esta normativa tiene un enfoque preventivo y mediador, promoviendo la concienciación ciudadana y la educación cívica, pero también establece sanciones contundentes para aquellas conductas que afecten la convivencia en Palma.
Para facilitar la comprensión y el desarrollo de la Ordenanza Municipal para el Fomento de la Convivencia Cívica en Palma, aquí se plantean una serie de preguntas y respuestas organizadas por los principales temas que regula:
Peservar el espacio público como un lugar de convivencia, garantizando el respeto a la dignidad de las personas y sancionando las conductas incívicas que afecten la convivencia y el orden público.
Se aplica a todo el término municipal de Palma, incluyendo calles, plazas, parques, edificios públicos y espacios privados de uso público.
A todas las personas que se encuentren en el municipio de Palma, ya sean residentes, turistas, comerciantes o cualquier otra persona física o jurídica.
Entre otras:
Cualquier acción que degrade el espacio público, como pintadas sin autorización, carteles publicitarios en lugares no habilitados, o daños al mobiliario urbano.
Solo si cuenta con la autorización municipal. El comercio ambulante no autorizado de alimentos, bebidas u otros productos está prohibido y sancionado.
Exige el uso de casco y seguro de responsabilidad civil. Además, regula las zonas por donde pueden circular y la velocidad permitida.
Dependiendo de la gravedad de la infracción, las sanciones pueden incluir:
Aquellas que atenten contra la dignidad de las personas, el orden público o la seguridad, como:
Sí. En algunos casos, si el infractor cesa en su conducta tras el aviso de los agentes de la autoridad, puede evitar la sanción. También se contemplan medidas de mediación en conflictos de convivencia.
A través de campañas de sensibilización, programas educativos en colegios y acuerdos con entidades ciudadanas para fomentar el civismo.
Sí, se difunde un código de comportamiento cívico en varios idiomas y se aplican regulaciones específicas para evitar conductas incívicas en áreas con gran afluencia de turistas.
Sí, pero deben cumplir ciertos requisitos, como no generar molestias a los vecinos ni obstaculizar el tránsito. En algunos casos, se requiere autorización municipal.
Deben respetar el espacio público, no bloquear calles ni causar molestias. Además, se prohíbe la presencia de menores de 16 años en estas actividades.
No. Se considera una infracción y puede sancionarse económicamente.
Prohíbe el “botellón” y el consumo de alcohol en la vía pública, salvo en terrazas de establecimientos autorizados.
Esta ordenanza busca garantizar el civismo en Palma a través de normas claras sobre el uso del espacio público, el comportamiento de las personas y la protección del entorno urbano. Se centra en la prevención, la educación y, en última instancia, en la aplicación de sanciones para aquellas conductas que alteren la convivencia.